Manejo cooperativo: ”Una de las formas de unirnos como región!
- Por Christian Olaciregui (Miembro del ComitƩ de
- 26 abr 2017
- 5 Min. de lectura
¿Por qué manejo cooperativo?
Nuestros zoológicos y acuarios cuidan cientos de individuos de decenas de especies de la región latinoamericana y de alrededor del mundo, como responsables de su bienestar debemos preocuparnos no sólo por proveer los requerimientos bÔsicos que necesitan los animales (alimento, agua, salud, comodidad y oportunidad para expresar comportamientos naturales), sino también de consolidar poblaciones saludables compuestas por individuos que representen la mayor variabilidad genética posible de su especie.
De esta manera, debemos trabajar por establecer poblaciones demogrĆ”ficamente y genĆ©ticamente viables, y esto es especialmente imperante para especies amenazadas y raras en nuestras colecciones. La principal estrategia para llevar a cabo esta tarea es el manejo poblacional, el cual se logra a travĆ©s del manejo cooperativo y se refiere a las āmedidas definidas para asegurar que poblaciones de especies de elección estĆ©n disponibles, saludables, y sean viables para el futuro previsible incluyendo el manejo demogrĆ”fico, manejo genĆ©tico, cuidado veterinario y mantenimientoā.
El manejo cooperativo es uno de los motores de la conservación ex situ y de la biologĆa en zoológicos. Es sin duda uno de los objetivos mĆ”s importantes para cualquier organización o asociación de zoológicos y acuarios, y debe hacer parte de la gestión de nuestras instituciones. Es por esta razón que es una de las metas de la Estrategia de Conservación de ALPZA y es nuestro compromiso hacer lo posible por alcanzarla. Para esto hay varios aspectos fundamentales y quiero hacer Ć©nfasis en los que podemos controlar, como lo son el desarrollo de los planes de manejo, el manejo de los registros y la voluntad de cooperar.

¿Cómo se hace manejo cooperativo?
El manejo poblacional ex situ para una especie determinada se busca a travĆ©s de un plan de reproducción y transferencias de individuos. Para esto se debe contar con ejemplares plenamente identificados y con una historia de vida conocida. Esto va a depender de la dedicación de los profesionales a cargo de los animales y responsables de coordinar el plan de manejo para esa especie. De esta manera, vemos como es importante que nos comprometamos con la causa identificando a nuestros individuos, registrando su información y siendo oportunos con el envĆo de los datos.
Para empezar, identificar nuestros animales facilitarÔ su inclusión en los libros de registros genealógicos o studbooks. Un studbook contiene el número de registro de cada animal de la especie en los zoológicos, su identidad (marca individual), sexo y fecha de nacimiento, la identidad de sus padres, y toda la información asociada a los eventos ocurridos en su vida (fecha y localización de nacimiento, traslados y muerte). Este registro permite caracterizar a la población para asà elaborar un plan de manejo para la reproducción de la especie. La reproducción ex situ es una de las funciones mÔs importantes de los zoológicos y gracias a ella especies como el Guacamaya de Spix (Cyanopsitta spixii), el Paujil de Alagoas (Mitu mitu), el Cóndor de California (Gymnogyps californianus), el Hurón de Patas Negras (Mustela nigripes) y el Caballo de Przewalski (Equus ferus przewalskii) se salvaron de la extinción.
En la misma lĆnea, el adecuado manejo de registros es unos de los aspectos bĆ”sicos para la operación de cualquier institución zoológica o acuario. Registros organizados y sistematizados permiten llevar la historia de vida de nuestros animales lo cual es necesario para la consolidación del studbook y la consecuente producción del plan de manejo. El plan de manejo se concentrarĆ” en definir recomendaciones reproductivas y de traslados de individuos teniendo en cuenta aspectos importantes como la capacidad reproductiva, el grado de parentesco y la diversidad genĆ©tica..
Pero no basta con planear el manejo poblacional de una especie: debe ser una realidad. Para esto hay que superar aspectos que dependen de individualidades humanas y esto tiene que ver con los traslados. Las recomendaciones reproductivas, y por ende, el movimiento de los individuos seleccionados para participar en los programas de reproducción para la conservación, no puede estar determinada por intereses o motivos personales o polĆticos, y sin embargo, lo estĆ”. Hay casos de directores o profesionales de instituciones que se niegan a seguir las recomendaciones de manejo, y funcionarios y protocolos de gobierno que dificultan mover un animal entre paĆses, afectando las recomendaciones.

ĀæSe deben manejar todas las especies bajo nuestro cuidado cooperativamente?
El manejo cooperativo es un gran reto para nuestras instituciones: depende de la disponibilidad de tiempo de los profesionales y recursos. De esta manera es importante aclarar que no se requiere que todas las especies se cuiden y reproduzcan bajo este esquema y es necesario invertir nuestros esfuerzos en las especies correctas. Asà como la reproducción ex situ en ocasiones puede ser la estrategia de conservación mÔs importante para una especie amenazada, también puede ser completamente innecesaria o no ser factible. Esto lo afirman las Directrices de Uso de la Gestión Ex situ para la Conservación de Especies de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN.
AsĆ, necesitamos seleccionar quĆ© especies requieren de la reproducción ex situ para su conservación en la región latinoamericana y necesitamos definir cuĆ”les queremos que estĆ©n representadas en nuestras instituciones de tal manera que se controle la diversidad genĆ©tica. Este es uno de los principales objetivos de ALPZA para su planeación estratĆ©gica. Para esto se tiene que pensar en tĆ©rminos del estado de conservación de una especie y el tamaƱo de su población en las instituciones. Una población pequeƱa requiere ser manejada y si es una especie amenazada es aĆŗn mĆ”s relevante.

ĀæQuĆ© especies deberĆan ser consideradas para manejo cooperativo en LatinoamĆ©rica?
Como he venido afirmando e insinuando, las especies objeto de manejo cooperativo deberĆan ser principalmente especies amenazadas o con poblaciones pequeƱas y bien representadas en las instituciones miembro de ALPZA. Aunque hay animales con una amplia distribución natural en la región y una representación importante en los zoológicos y acuarios ALPZA, como el Cóndor Andino (Vultur gryphus) y el Oso de Anteojos (Tremarctos ornatus), otros tienen una distribución restringida, como la Pava Cornuda (Oreophasis derbianus) y el Paujil de Pico Azul (Crax alberti), y todos podrĆan beneficiarse de un manejo poblacional concertado. TambiĆ©n debemos incorporar a nuestros criterios la variabilidad genĆ©tica dentro de una misma especie, y esto va a determinar el nivel al que debamos planear su mantenimiento (nacional, binacional, regional, continental, global).
Por ejemplo, el Ćguila HarpĆa (Harpia harpyja) tiene un amplio rango de distribución natural desde MĆ©xico a Argentina. Sin embargo, existen pocos individuos en instituciones miembros ALPZA y sus poblaciones naturales se encuentran en decrecimiento. Siendo una especie carismĆ”tica su futuro en los zoológicos de la región va a depender de los esfuerzos y el manejo que le demos para asegurar una población viable que pueda suplir las naturales en caso de ser necesario.
Esta corta reflexión es una invitación a incorporar el manejo cooperativo a nuestros planes de trabajo, polĆticas y discursos, a participar, a fortalecer nuestros sistemas de registros, a gestionar nuestras colecciones en favor de la conservación de la biodiversidad, a pensar en la conservación de especies y no de individuos, a estar atentos al progreso de esta estrategia en ALPZA y finalmente, a trabajar en comunidad. El manejo poblacional es un tema de sostenibilidad y todos queremos que nuestras instituciones lo sean.
Necesitamos llegar a nuestros visitantes a través de especies carismÔticas para que se conecten con nuestra biodiversidad, y promover el conocimiento y la conservación de especies en riesgo de desaparecer: el mantenimiento de poblaciones viables nos facilitarÔ esto.
